Jesus Nazareno

El Nazareno de Castril

Esta magnifica imagen de vestir de cuerpo completo representa a Jesús Nazareno con la cruz a cuestas, si bien en el templo, por la estrechez de la hornacina de su retablo, figura con las manos entrecruzadas a la altura de la cintura, sin cruz. Es imagen de talla completa, pero sin desbastar más que los volúmenes esenciales de piernas, brazos y tronco, presentando móviles los hombros para poder manipular la colocación de los brazos respecto a la cruz. Presenta el pie izquierdo ligeramente adelantado. Las manos son delgadas, de dedos largos y abiertos, bien separados entre sí, con policromía semibrillante y muestras de sangre en nudillos. El mismo tipo de policromía se usa en la encarnación del rostro, si bien los pómulos resultan algo verdosos, presentando el característico moratón enrojecido en el pómulo izquierdo. La barba es larga, partida, con pequeños bucles enrollados, y tiene bigote estrecho y rizado, envolviendo la boca, que se muestra entreabierta. De nariz alargada, presenta grandes ojos de cristal en tono miel, pestañas postizas y arcos ciliares ligeramente elevados, que conducen a dar una expresividad patética a la imagen, potenciada con el efecto de la peluca de pelo natural.

Es obra anónima, que aunque presenta una notable filiación con la escuela granadina se aleja en parte de los modelos propios de los grandes maestros de finales del siglo XVII (Mora y Risueño) y posee un sentido patético y teatral que le acerca a las realizaciones de la escuela murciana. A tenor de la documentación bibliográfica consultada se atribuye a la figura de Torcuato Ruiz del Peral. Tal aseveración nos parece exagerada, pudiendo como mucho adscribirse a un seguidor de este imaginero accitano. Aparece recogida su presencia en la iglesia en el inventario de 1849, cubierta por un velo de merino.

Articulo tomado de la web del Instituto de Patrimonio de Andalucia.