Vidrio de Castril

El Vidrio de Castril

Los Orígenes del Vidrio de Castril

Los orígenes de la tradición vidriera de Castril hay que buscarlos tras la conquista cristiana del mismo y la concesión de este en Señorío, por los Reyes Católicos, a su secretario Don Hernando de Zafra como pago por los importantes servicios prestados durante la conquista de Granada. Esta donación fue sellada por los Reyes Católicos en Écija un 16 de febrero de 1490. En el momento de la conquista, Castril era sólo un castillo fronterizo y unas cuantas casa situadas al abrigo de este, la guarnición, sus familiares y poco mas. El 13 de septiembre de 1490 D. Hernando de Zafra publica su Carta Puebla, con el fin de atraer pobladores a cambio de tierra. A los nuevos pobladores les concedió una especie de arrendamientos perpetuos equivalentes a una propiedad.

Hernando, hombre con grandes actitudes para los negocios, parece ser que fue tras un viaje a Barcelona, donde visito unas grandes fabricas de vidrio, cuando decidió montar la Vidriera de Castril en 1504. Contaba para ello con las materias primas básicas, como la leña de sus montes, la sílice de un cerro cercano a la población y las “barrillas”, planta silvestre que tras su combustión se convertía en sosa; fundente imprescindible sin el cual sería imposible fundir arena. Pronto se convirtió en un próspero negocio hasta su cierre en 1878.

La vidriera se instaló en un pequeño taller junto a la casa que la familia edificó a la entrada del pueblo, hoy convertida en la Posada del Pilar. La explotación de la vidriera se hizo en régimen de arrendamiento según el Catastro de Ensenada de 1752. Los productos que se elaboraban eran fundamentalmente de uso industrial, de uso domestico, como frascos, botellas y garrafas. También se fabricaban otros objetos  de carácter  suntuario, destinados a adornar  y decorar las casas como: la ”Jarra Castrileña”, de pequeño o mediano tamaño, recipiente de cuerpo esférico, gran cuello cónico abierto hacia arriba y dos, cuatro, seis e incluso ocho asas. La decoración se completa con pinzadas, rizos, filamentos y anillas. Destacan en esta producción los tarros de pequeño cuerpo esférico, gran cuello cilíndrico, asas, pie de tipo capa y tapadera, con adornos pinzados en asas y botones adheridos. Otros son abombados y laterales aplastados, de tipo cantimplora. Características de Castril son también las “lenguas de vaca”, destinadas a ser colgadas en sus fundas de esparto y que servían para que los campesinos, llevaran el aceite, así como los golletes de los cuellos, muy gruesos y en forma de carrete con surco de fondo curvo, y también la extremada delgadez de las paredes.

Las Técnicas de Fabricación del Vidrio de Castril

Las técnicas de fabricación mas empleadas son las del soplado y el moldeado, y en la decoración sobresale la de aplicación de vidrio. En cuanto al color, el vidrio de Castril sólo tiene una gama verde, debido a las impurezas de la arena y la “barrilla” fundente, que varía desde el verde oliva oscuro al claro ahumado o ligeramente amarillento, pudiendo ser casi incoloro cuando el grosor de la pieza es mínimo. Los defectos más frecuentes en estos vidrios son las burbujas o infundidos y la agujas, quizás debido a la composición de la masa o al proceso de fusión. Las burbujas son restos de mezcla vitrificable que no han llegado a disolverse en el vidrio fundido o impurezas de los componentes de la mezcla. Las burbujas se forman, bien por empleo de materias primas con granulometría inadecuada o porque la temperatura del horno es inferior a la que se necesita, o por distribución térmica irregular. Las desvitrificaciones o agujas, llamadas también así por semejar puntas de lanza, son las partes sólidas que surgen en la masa vítrea por cristalización de uno o más de sus componentes. Normalmente suelen aparecer en las zonas de contacto con el material refractario y a veces aparecen junto a las burbujas.